Por poner un ejemplo sencillo, una simple bombilla por sí sola podrá apagarse y encenderse con su pulsador, pero si la dotamos de un sistema domótico, podrá encenderse cuando detecte presencia o apagarse cuando detecte que no hay nadie, podrá encenderse durante un determinado tiempo o incluso podrá coordinarse con otros sistemas como las persianas.

¿Qué es un sistema domótico?

En base a todo lo anterior, podemos definir un sistema de domótica como un sistema dependiente o independiente a través del cual se logra la automatización de los distintos servicios de nuestra vivienda, convirtiéndola en un hogar domótico.

En general, la domótica tiene muchas posibilidades, y en una vivienda está destinada a mejorar el confort, las vías de comunicación, realizar tareas de gestión eficiente de la energía, ahorro de energía etcétera.

La utilidad de una vivienda domótica

Ya sabemos lo que es a grandes rasgos un sistema domótico pero ahora nos surgirán un montón de preguntas como ¿Para qué sirve realmente? ¿Cómo me puede ayudar a ahorrar? ¿Cómo funciona?

Algunas de las ventajas de tener un sistema domótico instalado en nuestra casa, son las siguientes:

Centralización

Uno de los aspectos más útiles de un sistema domótico consiste en la posibilidad de realizar un control centralizado de los diversos servicios de la casa. A través de un solo botón podemos enviar órdenes a todos los dispositivos, por ejemplo:

  • Apagado general de las luces

Cuando nos vamos de casa es frecuente que nos dejemos, sin darnos cuenta, alguna luz encendida. Esto no ocurre con un sistema domótico, en el que podremos programar un botón para que se apaguen todas las luces de la casa al irnos, con el consecuente ahorro de energía que esto supone.

  • Persianas

Si disponemos de persianas motorizadas en varias habitaciones de nuestra casa, podremos programar un botón para que se suban o se bajen todas a la vez.

  • Climatización

Otra opción bastante útil es la centralización relativa a la climatización de la casa. Con un botón podemos programar una sola temperatura para todas las estancias.

Temporización y ahorro

Cuando necesitamos que algún evento se realice de manera repetitiva, es muy útil hacer uso de temporizadores, a través de los cuales se define el día de la semana y la hora de comienzo y fin de la acción. Los temporizadores se suelen utilizar en relación a la calefacción y el aire acondicionado, para evitar que estén funcionando todo el día y se enciendan, por ejemplo, un poco antes de que lleguemos a casa del trabajo o de que nos levantemos por la mañana.

Accesibilidad

Instalar domótica en casa hace de nuestra vivienda un lugar más accesible, con un solo dispositivo podemos, por ejemplo, abrir la puerta del garaje, desconectar la alarma al entrar, encender las luces y si queremos hasta encender la radio y escuchar nuestra canción favorita.

Por lo tanto, la domótica hace la vida más sencilla y más confortable y además supone un ahorro de energía que le vendrá muy bien a nuestro bolsillo.